viernes, octubre 08, 2010

Matrimonio con hijos

Los vecinos del frente gritan, gritan muuucho.
Hombre, mujer y tres niños. El mayor tendrá 5 o 6 añitos.
Su piso da a una calle y el mío a la paralela, pero yo escucho lo que no me apetece escuchar.

El peor es el hombre, pero la mujer no se queda atrás.
Discuten entre ellos. Le gritan a los niños.
A mí me dan terror.
Me imagino las sensaciones de esos tres rubitos y se me parte el alma. Seguro que tienen mucho miedo, como yo.
El hombre a veces arroja objetos.
Creo que no les pega. Creo, pero no lo podría asegurar.

10 comentarios:

Nata dijo...

Eso si que es feo e incomodo. No se como seran las cosas alla pero yo lo que haria es una especie de reporte a la policia explicando que escuchas que arrojan objetos en un lugar donde hay menores. Tal vez esos objetos no esten dirigidos a esos chicos pero un dia puede que si.

Maru dijo...

Tengo una situación parecida con mi vecina del depto de al lado. Tiene veintipico de años y un novio con el que tiene peleas espantosas: gritos, portazos, cosas que se estrellan contra el piso o la pared. Situaciones tan, tan violentas que a veces me da miedo que termine tragicamente y yo, pared de por medio, paralizada y sin saber cómo actuar.

Flor dijo...

Son vecinos relativamente nuevos. Varias veces he pensado en llamar a la policía pero como los niños no lloran ni a ella se la escucha quejarse ni nada...
La furia con la que grita es acojonante, supongo que los niños están paralizados por eso no se los siente.

Si alguna vez escucho algo que me dé indicios de violencia física llamaré a la policía, sin dudarlo (aquí es muy normal que cada 2x3 un patrullero intervenga)

Papá dijo...

Me permito intervenir. Yo vivo en un edificio que era tranquilo. Hace un par de años se mudó justo debajo, en un departamento idéntico al mío donde hoy somos dos y hasta non hace mucho tres, un matrimonio, hijo de uno, hijo de otra, hijos de ambos, madre de uno y perro. Se la pasan gritando, la nena menor llorando pero de caprichosa, el padre trata a los hijos mal, con insultos de grueso calibre, gritan, la niña juega a saltar la soga dentro del departamento.

Ayer me crucé con la nena en el ascensor. Me dijo que se mudan en febrero "porque no tienen más plata para pagar el alquiler". Alabada sea la carencia.

Papá dijo...

No es el único caso. Hace dos meses, justo al lado, medianera de por medio, tengo a un grupo de colombianos que disfrutan de hacer fiestas, escuchando música a todo volumen, gritando, ensuciando el palier...

Hace un par de semanas escuché a una mujer llorando en el baño (pegado al mío). El hombre le suplicaba que lo dejara entrar, que se hacía encima. Ella solo lloraba.

Papá dijo...

Pero los laureles (y con esto cierro mi intervención) se lo llevó un matrimonio que vivía en el primer edificio que habité de casado. Las ventanas de nuestros dormitorios se enfrentaban a unos 5 metros de distancia. Pero el volumen que alcanzaban sus discusiones era suficiente para que escucháramos todo.

Las peores discusiones se suscitaban cuando llegaban las fiestas. El asunto era dónde lo pasaban. Que con tu madre no, que a tu hermano no me lo banco, etc.

El punto culminante fue un día que, luego de una acalorada discusión, se oyó la voz de ella exclamando: "¡Es la última vez que me escupís!"

Catalina dijo...

Que feo es eso, porque uno le entra la contradicción de los pobres pibes que los cagan a gritos todo el día y, por otro lado, porqué los tienen que cagar a gritos justo al lado de una.

Flor dijo...

PAPÁ
Qué vecinoooosss!!! Y qué ascooooo!!!

A mí las discusiones de grueso calibre me generan un grado de estrés indescriptible. Por un lado, no quiero escuchar y pondría la tele a todo volumen para no hacerlo peeeeero...creo que estoy en el deber de estar atenta por si en algún momento pasa a mayores y debo intervenir para proteger a las víctimas (tocar timbre, puerta, llamar a la poli, etc.)

FERNANDO SANCHEZ POSTIGO dijo...

que gentuza. No merecen tener hijos quien actúa así. Un abrazo.

Marcelo Cafferata dijo...

Hay momentos en los padres empiezan a discutir (sin que haya objetos voladores, porque sinceramente cuando uno llega a esos extremos evidentemente ya se perdio todo registro) y su afán por discutir hace que no puedan ver que sus hijos estan tan cerca.

PArece que estuvieran jugando con la compu, leyendo o en otro mundo. Pero no: estan ahi, participando activamente de todo lo que se dice.

No solamente es violento que se arrojen objetos, ya con empezar a discutir temas de adultos en presencia de los chicos haciendo daños que pueden ser irreparables ya es un buen momento para plantear que no se puede seguir viviendo asi.

Y para toda discusion se necesitan dos y si no se puede parar es bueno que uno de los dos se retire del escenario. Para que esos chicos puedan disfrutar de esos padres de otra manera.

Flor, no se como sera en España, pero si esta dentro de tus posibilidades, sin meternos en vidas ajenas, dale una mano a esos pibes porque no debe haber cosa mas fuerte para ellos que ver discutir a sus dos personas mas amadas (y ni te cuento si arrancan con el revoleo por los aires del objeto que encuentran a su alcance).