jueves, agosto 19, 2010

Siempre que llovió, paró.

Ayer, ante semejante dolor de cabeza que no se pasaba ni con ibuprofeno, acudí a mi farmaceútico de confianza: Fernando. Le rompí un poquito las pelotas pero me tuvo paciencia y me mimó (?) un poco.

Cuando ya estaba algo mejor, me percaté de la ausencia de un blogger amigo. No era la única que lo notaba. En un impulso y sin pensármelo dos veces -ni una-, googleé nombre y apellido y busqué su teléfono.
Lo agarré trabajando y nunca me olvidaré de la carcajada que pegó, en pleno laburo, cuando le dije quién era. Como estaba en reunión, quedamos en que cuando se desocupaba me devolvía la llamada. A eso de la 1:25 am sonó el tel. y nos quedamos hablando hasta las tantas. Me debo haber dormido sobre las 4 de la mañana y, a las 7:15 ya estaba en pie.
Él se tuvo que quedar trabajando hasta la madrugada porque esta mañana tenía que entregar tres noséqué sí o sí (nunca me lo dijo) Lo que no sé es si volvió a casa o directamente se quedó durmiendo en la oficina.

A pesar de lo mal que venía durmiendo desde hace un par de días (ni siesta hacía) no tuve sueño en todo el día.
Eso sí, después del laburo tocó siestita de casi dos horas. Qué placer!!!!

2 comentarios:

Marcelo Cafferata dijo...

Odio que aca en Argentina no se duerma siesta.
Mejor dicho, en Buenos Aires no se duerme siesta. Para nada! No existe!

Alcoyana-Alcoyana: hoy tuve que presentar un laburo infernal, una mierda... interrrrminable.
Similar al noseque que vos contas.
Lo bueno: lo pude terminar y lo presente.
Lo malo: nadie entendio cuando teoricamente con casi nada de horas de sueño lo presente con una sonrisa de oreja a oreja.

Piensan que cada vez estoy mas loco, pero...

Flor dijo...

En Argentina SÍ se duerme siestaaaa!! Yo dormía todos los días. Cuando fui este verano, las invitacions incluían un "venite a comer a casa y dormimos la siesta".

Si son muchos lo que piensan eso quizás tengan razón.
Pensalo ;)

Besos