martes, enero 12, 2010

El domingo 3 estuvimos con Meti haciendo cosas en la notebook. Sobre las 12 me tomé el bondi para ir al centro a comer en lo de mi abu.
Dormí siestita.
Fuimos a lo de mamá a tomar unos mates. Cayeron mi hermano, mi abu y Claudia (la cuidadora) de sorpresa.
Volvimos Sofi y yo caminando con mi abu. De pasada pusimos cloro en la pileta de la Bibi, que está en Menorca (o en Kenya?)

A las 11:30 pm llamó mi hermano para avisar que se iba a Cataratas a socorrer a un amigo que no podía pasar con su coche a Brasil porque tenía una denuncia de venta y él no había terminado de hacer el papeleo.

Sofi y yo nos quedamos re-preocupadas, a esa hora de la noche iba a empezar un viaje de más de 1400 km, sin haber dormido ni la siesta.
Al ratito me llama a mí, para invitarme a ir con él. En un principio le digo que no, que yo no quería morirme en la ruta. Me dijo que si cambiaba de opinión tenía 15 minutos para estar lista. Diooooooooooossss!!! Qué estrés!!

Lo converso con Sofi y decidimos no dejarlo ir manejando toda la noche solo. Ponemos algo de ropa (short, musculosa y chanclas) en bolsas, preparamos mate, ordenador, máquina de fotos y móviles (todo iba sin batería) Nos despedimos de mi abu y bajamos. Él hacía rato ue nos estaba esperando.

Salíamos a las 12 de la noche, intentábamos mandar sms a los pedos, antes de que se nos acabara la batería, avisando a la gente que nos íbamos. Cargamos nafta y partimos.
No sabíamos muy bien la ruta así que los chicos nos enviaban el itinerario por sms.
Yo iba de copiloto e intentaba configurar el GPS del iphone (cosa que nunca había hecho en mi vida porque en Menorca los GPS sobran) mientras mi hermano nos llevaba a 160-180 km/h.
Ni pestañábamos. Las rutas de mierda, algunas incluso de una calzada, que cuando venía alguien había que bajar un rueda a la banquina.

Parábamos de vez en cuando a cargar gasolina y en ese momento, mientras se llenaba el tanque, corríamos al baño. No nos podíamos demorar, debíamos volver antes de que el señor termine de limpiarnos el vidrio.
Esa noche nadie pegó ojo, cantábamos, hablábamos, cualquier cosa con tal de no dormirnos.

Amaneciendo en la ruta. Creo que estábamos en un pueblo de Chaco o Corrientes.


Cuando amaneció yo ya empecé a relajarme y a sentir el cansancio. El sol nos daba de frente y el vidrio estaba super sucio, yo no veía nada.

Comienza a cambiar el paisaje, aparecen las primeras palmeras y los aguiluchos al costado de la ruta.

A la entrada de Posadas (?) compramos chipás en un semáforo. Es un pancito típico de la zona, hecho con harina de mandioca (?) y queso. Estaban calentitos, muy ricos.



A medida que nos acercábamos a Puerto Iguazú incrementaba mi cansancio, no podía mantener los ojos abiertos.
La carretera hacia Cataratas estaba muy congestionada y tuvimos que pasar nosécuántosmiles de vehículos. Horrible!

Todo comenzaba a ponerse colorado, parecía sucio. La gran humedad hace que la tierra se pegue y parece como un barro rojizo.

Llegamos a Puerto Iguazú a las 11 am (11 horas de viaje sin parar ni para desayunar)
Los chicos estaban de excursión en Cataratas así que nosotros nos fuimos directo al hotel a esperarlos.
El calor era increíble, el peor que yo sentí nunca jamás en mi vida (la sensación térmica seguro que superaba los 50º)
Mis hermanos se ducharon pero yo ya no tuve tiempo, teníamos que salir a buscar una escribanía (notaría) para hacer una autorización para que Javier pudiera llevarse nuestro coche a Brasil.

La calle del hotel

Hicimos el trámite y volvimos al hotel, pasear por la calle era insalubre.
Se largó una tormenta terrible que duró apenas unos minutos. Los chicos llamaban desde Cataratas, que iban en el trencito pero no llegaban más.
Nosotros estábamos agotados.
Cuando vinieron decidimos ir a Foz de Iguazú a comer y hacer compras (ellos, porque nosotros no teníamos ganas de nada)
Como el coche de Javier no podía pasar, ellos -Javier y Rodrigo- se fueron en taxi y nosotros, con sus novias, en el coche.

Aquí iban los chicos (150$ para ir y volver, espera incluida)

El taxi tuvo que hacer unos papeles y nosotros no, así que nos separamos, con la idea de encontrarnos en Foz. Las chicas se quedaron con sus novios.
El problema fue que no había señal de Personal y nos fue imposible llamarnos.
Estuvimos solos, dando vueltas por Foz.

Era tardísimo y no encontrábamos dónde comer. Dimos miiiil vueltas.
El problema era dónde dejar el coche. Nos dijeron que ni se nos ocurra dejarlo en la calle. La triple frontera (Argentina-Brasil-Paraguay) es un lugar peligrosísimo.

Terminamos en Pizza Hut comiendo una pizza deliciosa con guaraná light y sin sacarle ojo al coche que estaba en el parking.
Después de comer dimos unas vueltas pero ni ganas teníamos de bajarnos. Hacía un calor horroroso y estábamos muertos. Sólo fuimos al super a comprar guaraná, dulce de leche, jugos, chucherías.
Emprendimos el regreso. Sin querer nos colamos en la cola de taxis y buses (no estaba señalizada) Ahí nos encontramos con los chicos que nos dieron unas filmadoras para que pasemos por la aduana porque ellos se habían excedido en el monto permitido.
Todo bien, ni nos revisaron. Sólo nos pidieron la factura y les echaron un vistazo.
Al llegar al hotel nos encontramos con las chicas descansando en nuestro cuarto (el de Sofi y mío) Era uno de los cuartos que ellos habían ocupado la noche anterior y que nos dejaban a nosotros (pero, ejem..., ya eran nuestros...) Se ducharon con nuestras toallas y todoooo!!!
Yo opté por bajar al lobby con la nb y hablar con Ed un ratito, que estaba histéricooo.
Hacía tantísimo calor que el aire no daba abasto.
Raúl y Javier se habían ido a la escribanía.
Cargaron el equipaje en nuestro coche y nosotros subimos al de ellos, previa despedida con besos y abrazos.
Bajaron en la frontera y nos dejaron a Sofi y a mí cuidando los coches. Tenían que pedir un papel para que Raúl volviera conduciendo el auto de Javier.Los vimos subir a una oficina de gendarmería.
Ya era de noche y estábamos reventadas y muertas de calor. No volvían, hasta que por fin aparecieron. Venían los 5, caminando a dos por hora. Era obvio, no había funcionado.
El problema era el coche de Javier. Él sí podía pasar a Brasil con el de mi hermano pero nosotros no podíamos volver con el de él porque corría grave riesgo de que lo secuestraran (y hasta quizás quedáramos detenidos) Además, le habían confiscado la tarjeta verde en gendarmería. O sea...
La cara que teníamos todos era increíble. Javier llorisqueaba; Carolina, histérica; Raúl, agotado. Entre los siete intentábamos buscarle la vuelta, no había forma.
Cagados de calor, en plena noche, al lado de la cola para pasar...
Nadie podía conducir el auto de Javier, ni él mismo. Tenía que quedar en la frontera.
Para alquilar un coche le pedían unos 6000$: descartado.
Después de estar horas pensando, sugerí que volvamos al hotel y que pensáramos ahí, con la ayuda del aire acondicionado y sentados en un sillón.
Era tal la mala onda reinante que Sofi y yo decidimos irnos a buscar un lugar para cenar. Después de recorrer muchos sitios nos decidimos por el aire acondicionado de un bar de la estación de buses. Nos quedamos con las ganas de comernos un pescadito a la parrilla...

Volvimos al hotel. Me duché y nos acostamos después de un día agotador.

4 comentarios:

Marie dijo...

nena, qué quilombooo
encima foz de iguazú, con todo respeto x nuestros hermanos brasileños, pero qué ciudad tan fulera, desprovista de encanto
yo aproveché las dos o tres horas que estuvimos ahí para ir a la manicura, imaginate!

Franvico dijo...

Que viaje, por Dios!!!!!
agotador y con tantos contratiempos...

Tenias razón sobre las fotos, muchas y hermosas...

Ehhhhhhhh, donde me guardo los comentarios??
sorry. (SPE)=)


BESOS ENORMES.

TUYO (el único)
FRAN.

Genín dijo...

¡Yo quiero las fotos de las cataratas!
Trampoooooosaaaaaaa!!! jajajaja
Joder, pues si que ponen problemas a los turistas...
Besitos y salud

Flor dijo...

MARIE
A mí medio la misma impresión, debe ser porque no me gusta hacer compras. Al menos Puerto Iguazú es más pintoresca.

GORDO
Para vos, que no me creías, fijate en la sombre de los árboles del frente del hotel. No eran ni las 12 todavía (SPE)
No entendí lo de los comentarios.

GENÍN
No fuimos a las Cataratas, sólo fuimos a hacr un trámite, lo nuestro no era el turismo. Además, con más de 50º de S.T. te juro que no quería salir del aire acondicionado.