lunes, noviembre 30, 2009


El miércoles 25 llegamos al aeropuerto de Ezeiza a las 9:30, con sólo una hora de retraso, aunque tuvimos que esperar más de 20 minutos para conseguir parking.
Busqué mi equipaje y pasé por el control. Gracias a una chica que pasó antes que yo -y llevaba de toooodo- no tuve que abrir nada.


Cogí mi ticket del bus de MTL que había comprado online. Fui al baño, me cambié y salí.

Ya en EZE me asusté de los precios. Qué barbaridad!!! Una botellita de agua a 8,50$.

En las oficinas de MTL tuve que esperar bastante más de una hora a que llegara el taxi que me llevaría hasta el hostel.
El taxista quiso meterse contradirección por donde no debía y el guarda de seguridad se lo impidió. Ahí empezó a putearlo, le decía de todo. Y el otro le respondía. En fin...


El tráfico era caótico a causa de unos piquetes. El taxista se dio cuenta que vivía afuera y no era porteña y aprovechó para pasearme un poquito, yo lo sabía pero no le dije nada.
Al llegar a la puerta del hostel pensé que me había equivocado, era horrible. Cuando subí a la habitación, la sorpresa fue aún peor. Lo único bueno era que había wi-fi.


Intenté dormir siesta pero fue imposible. El aire acondicionado no enfriaba, el techo estaba lleno de mosquitos, la tele hacía un ruido extraño, y todo estaba sucio. Estaba histérica. Intentaban calmarme por chat, pero era peor. Me daban ganas de llorar, quería irme, quería cambiarme, pero ya había pagado el 50% de la reserva de los 3 días, y lo perdería todo.


Sobre las 5 me duché (con los ojos cerrados) y bajé a quejarme. Me solucionaron todo. Pero no la mugre ni la decadencia.

Salí a dar una vuelta para intentar calmarme .
La zona -Las Cañitas- es hermosa. Cuando paraba en lo de mi tía me encantaba caminar por ahí. Calles llenas de árboles (amo Olleros) zona tranquila, mucha vigilancia, bares y restaurantes nuevos...


Esa noche había quedado con Claudio para salir a cenar, pero al final no pudo.
Comí sola en La Continental, una terrible milanesa a la napolitana que no pude terminar.
La idea era tomarme un heladito de Persicco pero el más pequeñiiiiito costaba escasos 18$!!! Me di la vuelta y me fui, jeje!




6 comentarios:

Genín dijo...

No se a como está el peso con el euro, pero intuyo todo caro ¿No?
Eso de encontrase con una habitación con mugre es asqueroso y le pone a uno de mala leche sin remedio.
Bueno, animate, me hubiera gustado cenar contigo, hubieramos charlado y reido mucho!
Besitos y salud

Krocita dijo...

Flor! bienvenida!
Ojalá disfrutes mucho la estadía y si! Olleros es realmente hermosa y las milanesas de la continental ni hablar!

Mecha dijo...

Me pasma ver Buenos Aires con ojos de "turista"...

el peso con respecto al euro esta
1 E = 6 Pesos...
No creo que pueda resultar tan caro... al menos no me lo parecería a mí del otro lado, sino todo lo contrario.

Las milanesas de la conti, seeeee... son lo más!!!

E dijo...

Que terrible visto de tu lado, y como se acostumbra a vivir a los tumbos uno..besos

manu dijo...

... Me quedo con lo de la picaresca y la falta de civismo del taxista, te ha tocado uno de esos; lo de los piquetes en las calles, quizás un tópico más de la Argentina actual; y de que nos cuentas el viaje en términos macroeconómicos, curioso pero original.
No cenes sola, haz currar a tu messenger, no me dirás que no queda nadie de los de antes -como la canción de Celtas Cortos-...

Vivi dijo...

que pena que con esas avivadas como la del taxista y el agua a $8,50 quedemos tan para el ocote los argentinos. Pobres los turistas...
gente, la conocì a flor y es un amor de persona!