martes, julio 19, 2005

Hoy a la mañana llega Myriam. Viene desde Bcn a hacer unos trámites. Parará en lo de papá y ni idea hasta cuándo se queda.

Mi abu ayer estuvo muy triste. Se ve que el quedarse tanto tiempo sola no le ha sentado nada bien. Lloraba y lloraba. Yo trataba de distraerla, de tranquilizarla. Pobreta!!!
Ahora tengo una entrevista con un nuevo cliente y pienso pasar a buscarla y que me acompañe a hacer lo que tengo que hacer luego.
Supongo que su tristeza se debe a que este finde se va. Claro, a sus 84 años tiene miedo de no volver a ver a sus nietas. Pero ella sabe que nosotras vamos siempre. Es más, yo vuelvo en Noviembre y seremos vecinísimas, yo viviré en el piso de al lado.

Fer sigue con la idea de venir en Agosto pero, a medida que pasa el tiempo, se hará más difícil conseguir algo. A ver si hoy se pone las pilas, jejej!

Poc a poc mis heridas de guerra van cicatrizando. Las picaduras de medusa evolucionan favorablemente. La piel ya está casi sana, 3 semanas después. En 2 semanas más calculo que ya no habrá rastro. Tengo moratones (aquí se dice así) por todos lados: brazos, piernas, etc. Picaduras de mosquitos en las piernas.

Al regresar de la última excursión, ya era de noche y yo llevaba la linterna en una mano y un melón que me regaló Llorenç (exquisito, mmm) en la otra. Teníamos que subir una especie de escalera y como él iba primero yo le alumbraba el camino. Claro, yo no veía nada. No sé qué pasó que me pegué un golpe horrible. Un arbusto me raspó el codo, con sangre incluída. Tengo un terrible moratón en la pantorrilla, con una herida en el centro, y otro en una teta. En fin, gajes del oficio.

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