jueves, julio 22, 2004

Estuve hablando con Lu, mi amiga del alma, mi analista preferida.
 
Aprovechamos una casualidad del destino. Ella estaba en casa con bronquitis (por eso no fue a trabajar) y yo no salí esta noche a pesar de que me habían invitado al Cinema a la Fresca.
 
Hablamos de todo un poco hasta que el psicoanálisis se fue apoderando de nosotras y todo se transformó en una sesión.
En un principio la paciente era ella pero de repente se dio vuelta la tortilla y yo me tiré en el diván.
 
Hace rato que la balanza se inclina menos hacia este lado, el lado de mis vivencias presentes.
Necesito socializarme, crecer a nivel personal y profesional, abrirme al mundo.
Hace rato que pienso en mudarme, salir de esta isla que a-isla, que me aisla.

 
PLAN A (a la península):
 
A dónde? Algo me dice: a Valencia.
Por qué Valencia si yo no conozco ese lugar?
Es que Bcn no me gusta nada. Qué respuesta más boluda, por Diosssss!
No me veo sola en Valencia, no me animo, no conozco a nadie.
Está bien, tiene mar, turismo, podría trabajar para la empresa. Y el consultorio??? Cómo hago yo para poner un consultorio en Valencia? Podría alquilarme algo de dos dormitorios. Pero cómo hago para subsistir si no puedo trabajar para otros y sólo para mí misma (maldito permiso de trabajo por cuenta propia).
Tengo que cotizar en la Seguridad Social para que me renueven el permiso de trabajo. Autónomos son 225 euritos, sin contar los gastos del contable, 100 euritos más. A eso le sumamos el piso de 2 dormitorios. No me dan los números, obvio.
Como esta temporada ha sido mala (malísima) no tengo un sólo céntimo ahorrado.
Conclusión a grosso modo (me enseñaron que las expresiones en latín no van precedidas de preposiciones, pero no me suena bien si le quito "a") : no me da el cuero para mudarme, ni el valor para hacerlo
 
PLAN B (volver a Argentina):
 
Me volví loca? Estoy delirando?
Me llevó casi 3 años conseguir los putos papeles y homologar el título, comprar mi casa, tener mi coche.
En esos 3 años, sin embargo, no amplié mi círculo de amistades (salvo amistades-parches), no conocí ningún chico (sin contar mi ex, el de Ibiza, porque no vale), no hice lazo social.
La isla me está quedando pequeña, me aburro.
En Tucumán qué podría hacer? No necesitaría insertarme, ni hacer amigas/os, ni formarme vía internet. Allí está mi gente, mi familia. 
No tendría trabajo en un principio, pero sólo temporalmente.
Podría compartir piso, o mudarme sola.
No tendría coche, pero para qué lo quiero si me apaño con los taxis y el bus?
Tendría abrazos, besos, charlas, miradas, complicidad.
No tendría que estar dando explicaciones a la gente que no me entiende cuando hablo, ni cuando hago chistes.
 
Es demasiado tarde y ya estoy hablando demasiadas cagadas.
Sólo quería anotar un poco para no olvidarme.

Update:
Si decido irme pierdo mi permiso de residencia y trabajo porque para que me lo renueven tendría que aportar a hacienda aunque no trabajara. Perdería todo lo que he hecho hasta ahora.
 
He sembrado y ahora me tocaría cosechar, lo que no había previsto era el desgaste de la espera.

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