martes, junio 22, 2004

Esta mañana comencé lagrimeando.

Prendo la tele y la primera noticia que veo es la de aquellos inmigrantes subsaharianos mezclados entre los bañistas de una playa de Cádiz.
Bajaron de una pequeña patera.
Había hombres, mujeres y bebés. Todos negros.
La gente intentaba arroparlos, darles algo de beber y de comer.
Ellos tenían frío, tiritaban, estaban muertos de miedo.
Algunos comenzaron a huir cuesta arriba, antes de que llegara la policía. Otros estaban tan débiles que no podían ni moverse.

Qué contraste!!!
Negros vestidos (pantalones, sweater y campera)y blancos desnudos.
Todos en busca de libertad, de bienestar. Libertad y bienestar que tienen connotaciones muy distintas, según el caso.

El único consuelo que me queda es que, en busca del paraíso, no han perdido la vida.

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