lunes, mayo 31, 2004

Después de tanta mala onda en la entrada anterior quiero rescatar una historia que contó ayer mi hermano.

Cristophe, el socio de mi hermano en Francia, tiene un tío, al que fueron a visitar.
Estando allí, el tío R, les contó lo siguiente (versión resumida):

En 1976 R. viajó con su entonces mujer a recorrer durante 6 meses América del Sur. Estando en Argentina decidieron conocer el norte. Llegaron a Tucumán. Como no podían perderse la belleza de Tafí del Valle emprendieron rumbo a los cerros.
Para llegar, hicieron dedo a una camioneta F100, que paró y los recogió.
En ella iba una familia: marido, mujer e hija pequeña.
Los franceses subieron en la caja. En el camino se largó una tormenta entonces se amontonar todos adelante y la mujer del tío cogió a la niña.
El señor les dijo que ellos iban hasta Amaicha a un casamiento e invitó a los franceses a ir también. Aceptaron. Estuvieron todo el día de joda y se quedaron a dormir en la casa de esta familia.
R, que hablaba algo de castellano, anotó los nombres de esta gente tan amable en su libretita de viaje.
Los franceses siguieron su rumbo y nunca más supieron nada los unos de los otros.

El año pasado un sobrino de R le dijo que iría a pasar unos días en su casa. Unos días antes de la visita le avisa que finalmente no iría porque había llegado una amiga suya de Argentina y se quedarían en París. R insistió e insistió hasta que consiguió que el sobrino llevara a su amiga.
Después de unos días de estadía R le pregunta a A, la amiga del sobrino, su apellido. Ella le responde: *Longo* . En ese momento R no se da cuenta pero a lo largo de los días comienza a atar cabos. Pregunta va, pregunta viene, los datos coincidían. De repente recuerda aquella libreta en donde él anotaba los sucesos de su viaje de `76. Hojeándola descubre un apellido, Longo, y entre ellos el nombre de la amiga de su sobrino, A.
Ella era la pequeña que su ex mujer había subido en brazos cuando hicieron autostop allá por el `76 en medio de un cerro, en un país remoto llamado Argentina. Veintisiete años después esa misma chica llega a su propia casa.
Impresionante.

En el 2004 también llega a casa del tío R un amigo (mi hermano) de otro sobrino (Cristophe).
Al saber que mi hermano también es tucumano le cuenta la historia.
A, la niña hoy mayor, resulta ser la actual novia de un amigo de mi hermano.

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