lunes, mayo 17, 2004

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No quiero dejar de contar lo que nos pasó el sábado.

Fuimos Lauri P., mi hermana, mi cuñado y yo de excursión a Cala Pregonda. Antes habíamos pasado por lo de los suegros para buscar comida y bebida.

Justo antes de llegar pasamos al lado de un chico que sacaba fotos. Como nos escuchó hablar dijo: "argentinas"? Resultó ser chileno. Estaba solo y le dije a mi hermana (que no es tímida como yo) que le dijera si quería venirse a comer y tomar algo con nosotros. Nos dijo que tenía que seguir sacando fotos pero que cualquier cosa pasaría luego. A los dos minutos estaba ahí y eso me llamó mucho la atención.

Nos pusimos a conversar. Nos contó que se llamaba Eduardo Cortés y que era fotógrafo de la Elle de Noruega. Fue super interesante. Él, agradable. Nos contó un poco de su trabajo. Nos mostró el equipo, les sacó una foto a los just married, varias a Lauri y otra a las tres mujeres. Había venido a hacer un reportaje de Menorca para la revista. Estuvo como una hora, nos dejó una tarjeta a cada uno y se marchó.

Al volver a casa bajé las fotos del día. Cuando las revisé me dí cuenta de que conocía a Eduardo.
Después del casamiento nos habíamos ido al Nashville, en el puerto, a seguir de joda. Yo, para entonces, sólo tomaba agua. Eramos unas 10 personas. Como era temprano el lugar estaba semi vacío. A pesar de mi estado me dí cuenta de que había un chico que no dejaba de mirar (aquí, que alguien mire, es extrañísimo, sólo los moros suelen hacerlo). Al principio me puse incómoda pero después me olvidé.
Ese chico era Eduardo. Se vé que en la playa nos reconoció ya que dió la casualidad que justo los 4 estábamos sentados de frente a él en el pub. Fue por eso que cambió de opinión. Nunca fue hasta donde nos dijo que tenía que ir y se vino con nosotros.




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