sábado, mayo 15, 2004

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Sólo haré una breve crónica de sucesos porque de otra manera sería eterno.

Amaneció parcialmente nublado pero luego hubo un sol radiante, hasta el anochecer.

En la pelu pasamos unos nervios de locos porque se demoraron más de lo previsto. Creo que maquillé a la novia en dos minutos y yo sólo alcancé a ponerme base, brillo, rimmel y salir volando. Ni siquiera me pude mirar en el espejo. La situación era similar a la de aquel programa/concurso en que la novia termina contando con 5 minutos para vestirse. En este caso teníamos 20, pero con maquillaje incluído.

Al final llegamos a tiempo al registro civil. Ahí nos hicieron esperar bastante. El juez, hiper desagradable. A mí me transpiraban las manos porque él estaba de mal humor y ponía una cara de orto infernal. La novia se trabó a la hora del "consiento libre y voluntariamente". Fue ayudada por la testigo (o sea, yo) que dijo la frase en voz alta y clara, jejje!!!

Nos fuimos a Son Vitamina. Yo llegué un pelín antes para ayudar.
Como ya habíamos trabajado tanto decidimos que los platos, los vasos y las copas fueran descartable. Los manteles bordeaux y los platos marfil. Quedaba sobrio e informal a la vez. Se volaban las guirnaldas, las flores. La comida y la bebida alcanzaba para tres casamientos de similares características.

Después de comer decidimos que había que bailar. El tema de la música fue un quilombo. En realidad, nos olvidamos de prestarle más atención porque supusimos que no iba a haber baile (ya estamos bastante amenorquizados. Pero no, no contamos con el hecho de que la mayoría éramos argentinos y el cuerpo pide. Había un compilado de canciones argentinas. De golpe apareció el cotillón y todos a bailar. Los menorquines, quietitos, con los pies pegados al piso. Mare de Deu!!!!

Levantamos campamento tipo 8 y partimos al puerto. Llegamos justo a la puesta de sol. Nos fuimos al Nashville. Algunos seguían con el whisky y los cubatas. Yo abandoné el champagne y el Baileys en Son Vitamina y le dí al agua.

La verdad es que todo salió genial, lo pasamos super bien, en familia, con amigos y divirtiéndonos.
Mi papá estaba de la mejor onda, bailó, tomó, comió.
Mi hermana estaba contentísima.
Mi cuñado me confesó en secreto: "soy muy feliz". Casi me muero!!! es que es tan distante y frío...

Ya pondré algunas fotos. Acabo de bajar las de mi cámara y están bastante moviditas. Veremos cómo están las de mi hermana.

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