jueves, diciembre 10, 2009

El viernes 4 finalmente llegó.
Ya, para entonces, yo estaba histérica.

A la mañana me dediqué a limpiar, cambiar sábanas, preparar el cuarto para María Inés y pensar qué me iba a poner. No me dio tiempo de descansar nada.

MI llegó en horario. Laura C. fue a buscarla del aeropuerto (yo seguía en cautiverio)

Chateaba con Esteban (mi cómplice) sobre la fiesta de la noche cuando ella llegó. A esta altura ya volaba en nervios, tenía hasta taquicardia.

Me trajo este regalo:

Tanto el perfume como el brillo tenían un olorcito riquísimo. Me encantaron.

Nos apuramos para vestirnos, todo mientras nos poníamos un poco al día.

Esteban nos pasó a buscar. La idea era llegar antes que nadie porque yo quería ir sorprendiéndolos uno a uno.
El primero en ser sorprendido fue Rodrigo porque tuvimos que parar a buscar las bebidas en el laboratorio y él estaba con David. Yo, adentro del auto, pero me vio igual :)

Al llegar al cole estaba el coche de Belén B. afuera. Entré escondiéndome como pude. No la encontrábamos por ningún lado. Poooobre, estaba buscando un alargador para enchufar la notebook por la que, supuestamente, se conectarían conmigo para que yo pueda estar presente desde España a través de la webcam :-) Casi se muere cuando me vio.

Poco a poco fueron llegando. Yo estaba escondida, espiando, y esperaba que saludaran a todo el mundo para aparecer.
Las reacciones fueron taaan diversas. Se quedaban con la boca abierta y mudos. Cuando reaccionaban, gritaban, se tapaban la cara, me insultaban, me pegaban, lloraban. Cada uno reaccionaba como podía.

La más impresionante fue la reacción de Mercedes. Ella me había soñado en la fiesta hacía unos días. Cuando me vio pensé que le daría algo. Se largo llorar, no lo podía creer.
Todo salió espectacular. Tengo poquitas fotos de momento, yo sólo saqué dos porque hbía taaantas cámaras que prefería disfrutar. Estoy esperando que las suban al FB, pero vamos leeentos.
Bailamos desde antes de comer. Aquí tenemos a Stephanie y Belén L. (la de blanco, mejor conocida como Norita, por la Dalmasso)

Aquí estamos con las dueñas: Miss Morita, Miss Chiqui y Miss Mercedes, como solíamos llamarlas desde pequeños. Miss María Luisa estuvo un segundo y se fue. Miss Leonor hace años que ya no está.
En la foto también aparece María Elena, nuestra última preceptora.

Miss Luz, nuestra maestra de primaria, no pudo ir porque se había caído.
El Ricky, nuestro profe más querido y recordado, tenía un compromiso y tampoco pudo estar.
Fue una noche taaan emocionante!!!
Lo mejor: el video que nos preparó Esteban. Fantástico!!! Un recorrido a través de los años. Desde chiquititos hasta egresar. Aparecían los padres y madres que ya no están. Qué emoción!!! También hubo un mensaje eterno de Dean, que creo que está viviendo en la India con su familia, haciendo tareas humanitarias. Tengo que volver a verlo porque no recuerdo bien.
Bailamos taaaanto. Tomamos mucho. Yo no comí nada, sólo algo al comienzo, pero comida, no.
Esteban me había comprado una botella de vodka que yo añadía a la peachina (pronúnciese "pichina", mezcla de peach y vino) No tomé mucho pero fue taaaanta la emoción que me pegó maaal.
También hubo karaoke, discursos, palabras, temblores, recuerdos, anécdotas. Taaantos besos y abrazos, tanto amor.
Solana no pudo venir porque estaba de guardia y la persona que venía a reemplazarla tuvo un problema familiar y jamás fue. Lo sentí taaanto.
Santiago vive en Rosario y le pusieron una comida de laburo el sábado al que no podía faltar. El problema fue que no hay vuelo directo y no daban los tiempos.
Anina se confundió de fecha (pensó que era el sábado) y se enteró cuando se encontró en la panadería con Meti y le dijo: nos vemos esta noche. La fiesta ya había sido :-(
Faltaron algunos más a los que les fueimposible acercarse.
Las dueñas estuvieron geniales, super emocionadas. Una de ellas temblaba y yo la abrazaba. No pudo casi ni emitir palabra.
Nos regalaron a cada uno estos señaladores de alpaca grabados con el nombre del colegio. Qué divinas!!!

El comité organizador se pasó, estuvo todo perfecto: decoración, catering, DJ...

Al final lo hicimos bajo una galería techada. Estaba muy fresco, tanto que tuve que improvisar con un sweater asqueroso que uso para viajar en los hombros.
Es más, llevo casi dos semanas en Tuc. y aún no me hizo calor pero sí, frío. Es increíble. Duermo sin ventilador y con colcha. Para peor sólo traje camisetas de tirantes y NADA de abrigo (sólo el sweater)
La crónica de la fiesta me quedó una cagada porque hay taaanto para contar. Además, las emociones son difíciles de transmitir.
Después subiré más fotos.
Tenía pendiente subir esta foto del encuentro con Perica y Vivi en BUE.
Leeeendooo!!!

miércoles, diciembre 09, 2009

El miércoles 2, me puse las sandalias a presión y, después de chatear con Matías (un ex-novio) y asegurarme que estuviera trabajando, me dirigí a su laburo (a dos cuadras) Iba súper nerviosa pensando en que podrían verme. Tuve como cómplice al chico que me anunció por teléfono como Marcela y la suerte de que él pensó en una paciente (o alumna?) y no pidió más datos.
Se sorprendió muchísimo, lo tenía re-engañado. Me invitó a tomar un cafecito en el bar de la esquina y nos pusimos bastante al día. Fue un hermoso encuentro.


Al volver me paré a comprar tomates en la calle con taaaaan mala suerte que pasó Francisco, un ex-compañero del cole, y me vio. Sabía que él iría a la fiesta así que me trepé al coche para amenazarlo de muerte si abría la boca.

A la tardecita me buscó mi hermano y llevamos a Sofi a uno de sus trabajos.
Me paseó por todo Marcos Paz. Im-pre-sio-nan-te! Estaba perdidísima.
En ningún momento bajamos del coche porque yo seguía de incógnita, nadie tenía que verme hasta el viernes en la fiesta.


Subiendo por la Av. Perón camino al cerro:

Buenavista en construcción:


Yo quería conocer la obra por dentro pero tocamos la bocina y el guardia nunca nos escucho :(
A ver si me lleva otro día.

A medida que subíamos, la vegetación se hacía más frondosa.
Llegamos hasta el pie del cerro, me mostró miles de propiedades, recorrimos calles, nos metimos en un country, visitamos a Sebastián en su consultorio nuevo (divino), pasamos por nuestra casa de toda la vida...

Cuando volvíamos al centro se me ocurrió que me dejara en lo de Lu, que no tenía ni idea que yo estaba aquí.
No sabíamos el piso así que me bajé y le pregunté al portero. Daba la casualidad de que era su primer día de trabajo y tampoco sabía dónde vivía. No nos quedó otra que llamarla por móvil. Él le inventó que quería enviarle unos folletos de laburo para sacarle el piso. Subí volando y toqué el timbre con tanta suerte de que me abrió la mucama sin preguntarme quién era (pensó que era la vecina) Luciana, que seguía hablando con mi hermano por teléfono, se dio la vuelta, me miró y empezó a gritar como loca. Camilita, que estaba sentada a la mesa a punto de comer, se largó a llorar a causa de nuestros gritos.
Fue taan lindo!!! Tampoco había sospechado nada.
Me quedé a cenar y me fui después de que terminara la tormenta.
.

El jueves 3 ya no salí más que al súper de abajo. Después de lo que me había pasado el día anterior, no me quería arriesgar, ya faltaba un día para poder abandonar mi cautiverio.

Aproveché para invitar a mi madre a jugar al burako. Qué ganas tenía!!! Cenamos algo livianito en casa y la acompañé hasta la suya en taxi. Tuve que volverme por la Crisóstomo porque la 24 estaba llena de gente y corría riesgo de ser vista.

lunes, diciembre 07, 2009

Lunes y martes me la pasé encerrada.
Me encanta cuando puedo desayunar tranquila en casa, relajadita.


Tenía los pies como una bola, tobillos inexistentes, no me entraban las sandalias ni las zapatillas, sólo unas ojotas y con eso bajaba al súper en horas de poca gente y escondiéndome detrás de las góndolas para que no me viera nadie.

Me sentía atontada, cansada, me dolían las piernas y los pies.

Aquí tenemos un atardecer desde mi refugio...


Lograron convencerme para salir a caminar al Parque 9 de Julio. Me puse un short y una musculosa (todavía no sé cómo no me metieron presa) y partimos los 3 hermanitos a hacer algo de ejercicio. Ya era de noche. Qué miedo pasé! Al principio miraba todo el tiempo para atrás, controlaba los alrededores, etc. Poco a poco logré ir relajándome. Caminamos un poco más de una hora y terminé con los pies hechos pelota. Eso sí, no transpiramos nada porque estaba muuuy fresco.

domingo, diciembre 06, 2009

Domingo 29, llegada a Tucumán.
Así se veía el amanecer desde el bus:

El viaje fue fantástico. Llevaba tantos días casi sin dormir que no abrí ojo en toda la noche gracias a la pastillita mágica de Ed: 1/4 de Alprazolam 2 mg.
El bus estaba aparcando en la terminal a las 8:50, la hora prevista, ni un minuto más ni uno menos.
Al bajar estaban mi hermano y mi hermana esperándome. Cogimos mis cosas y salimos.
Todavía no hacía calor, pero estaba húmedo.
Paramos en la plaza a comprar facturas/medialunas/tortillas para el desayuno.

Dejé el equipaje en lo de Sofi y me crucé a lo de mi abu.
Estaba esperándome despierta. Bueno, en realidad, su nietito se le había metido en la cama a molestarla desde las 6 am, cuando volvió de una fiesta.

Tomamos unos mates y nos quedamos en la mesa toda la mañana.
Además de los humanos, teníamos dos invitados: uno bípedo y animado, Paquito, el canario y una cuadrúpeda inanimada: Sarita, la muñeca que le regalaron a mi abu cuando tenía 3 años y medio (según ella, claro)

Como era 29, Claudia (la señora que cuida a mi abu los findes) se ofreció para hacer ñoquis.
Aquí tenemos a mi abu con su nietito jugando a aplastarse ñoquis en la cara/cabeza/pelo.

Antes de comer llegó mi mamá y nos quedamos de gran charla mientras los demás se ocupaban de todo.
Aquí, los ñoquis del 29...

Estaban delicioooosooooss!! Con salsita y queso. Abajo de mi plato, un billete de 2$. No sé el significado (ni tengo tiempo de buscarlo) pero no perdí la oportunidad de poner el dinerito :)

De postre yo había pedido sandía pero mi hermano quiso, además, flan de leche condensada.
Un manjar hecho por las expertas (?) manos de mi hermanita:
Después de comer nos acostamos a la siesta un ratito.
La temperatura se hizo notar y tuvimos una hermosa sensación térmica de 44º. Leeeeendoooo!!! aunque reconozco que ni me enteré.
A la noche se desató una tormenta impresionaaante. En el 12º el viento era una locura. El agua se colaba por las puertas de la cocina (la del balcón y la del palier) con muchísima fuerza. Con mi hermana estábamos fregona en mano.
Al final nos acostamos tardísimo.